PEOPLE.COM TEMPLATE


jueves, 22 de diciembre de 2011

San Antonio de Areco – Buenos Aires (1975): Aparición de dos seres. Investigación del Proyecto CATENT.

Proyecto CATENT

Buenos Aires – Argentina

catent2002@arnet.com.ar

Lugar: San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires

Fecha: Invierno de 1975

Testigos: Daniel Pignalberi y Eduardo Ramos

Edad: 20 y 16 años respectivamente

La investigación

Corrían los difíciles días de la enfermedad de nuestro amigo Héctor Antonio Picco este pasado invierno [2002], quien el día de hoy se encuentra totalmente recuperado; haciendo lo que más le gusta, su trabajo y tratando de obtener algo de dinero para su diario sustento este gran investigador, organizó una seguidilla de conferencias en su domicilio particular. A una de ellas concurrió un señor junto con su hijo y unos amigos. Daniel se había enterado de este evento por el Sr. Horacio Fadel. Allí nos manifestó que había sido testigo de un no tan inusual evento (como vamos viendo) que involucraba la presencia de extrañas entidades humanoides. Allí intercambiamos nuestros e-mails y quedamos en encontrarnos. En la primer charla nos comentó de la existencia de otro testigo del mismo hecho, su primo Eduardo Ramos con quien nos encontramos días después. El fruto de estos encuentros es el informe que aquí transcribimos.

Trascripción de la entrevista realizada a Daniel Pignalberi

Entrevista realizada por los investigadores Mariela Verónica De Tomaso y Miguel Angel Gómez Pombo, integrantes del Proyecto CATENT, el día miércoles 24 de julio de 2002:

Comenzamos la conversación hablando respecto a que el común de la gente toma estos temas como poco serios y Daniel nos dice que teme que no le crean.

Vivió junto a su familia una experiencia de avistamiento de un OVNI en Mar del Plata cuando el tenía 15 años. Actualmente nos dice que tiene 48 años.

- Lo que me impactó realmente en mi vida y realmente me intrigó y me da por leer cosas sobre este tema me pasó cuando tenía 22 años, seguro 22 porque a los 23 me casé. En aquella época, a esa edad se iba mucho de campamento, de mochileros, éramos medio de grupo (engañoso) porque tomábamos un colectivo con la mochila y nos bajábamos en una ruta y caminábamos. Siempre íbamos al mismo lugar, íbamos a otros lados pero en general a este lado, era en el Km. 110 de la Ruta 9, justo ahí pasa un brazo del Río Paraná que se llama Río Areco, es un riacho que si tirás una piedra llegás al otro lado.

Nosotros bajábamos en la ruta y caminábamos en diagonal hasta dar con un punto, era mucho caminar, éramos jóvenes y podíamos hacerlo.

- ¿Cuánto tiempo caminaban?

- Y hasta adentro era una hora y monedas (algo más). No sé si una hora y veinte o treinta minutos. Calculá que llevábamos peso y eso te hace lento, tenés que ir cruzando alambrados, lo que pasa que 15 metros a la vera del río es terreno municipal y la gente del campo no te puede decir nada. Nosotros acampábamos ahí, dentro de los 15 metros. Fuimos montones de veces y después de estos sucesos seguimos yendo ahí. Una noche habíamos ido con mi primo Eduardo Antonio Ramos, menor que yo 4 años, tendría 18 en esa fecha. Te aclaro que en el lugar es todo llano, vos mirás y son campos llanos, sin lomas ni cuchillas, hay pocos árboles y en el lugar donde nosotros acampábamos, había cinco o seis árboles. Entre ellos metíamos la carpa para tener sombra. Esa noche armamos la carpa, yo soy muy hincha, armamos los palitos del fueguito y que se yo, y nos alejamos de la carpa para ir a pescar, serían las 22 hs., la fecha no te sé decir.

Imagen 1

- ¿Era verano?

- No, seguro que no. Porque en el verano había muchos bichos, ¡unos tábanos y langostitas!... Ibamos en otoño o en primavera. Bueno, fuimos a pescar, noche cerrada, nada, no había nada de luz, teníamos dos linternas, una cada uno, de las tipo buscahuellas de cinco y seis pilas o elementos. Nosotros las usábamos lo necesario. Nos alejamos, teníamos el farolito, pero no me acuerdo si lo llevamos. La cosa es que habíamos ido a pescar y a eso de las 22 hs. nos dio hambre. Nos pusimos a caminar, ya habíamos dejado el fuego hecho en la carpa y con la noche cerrada... y teníamos el fueguito, ¡bruto fueguito!, porque teníamos un agujero que siempre dejábamos hecho donde metíamos los palos y daba una luz bárbara. A campo abierto con una luz así... volvimos caminando sin prender las linternas, nos guiábamos por esa luz del fuego y cuando estábamos llegando a la carpa, faltarían unos 80, 70 ó 60 metros, una cosa así, yo veo dos personas, dos tipos, dos hombres, uno estaba parado al costado del fuego y el otro estaba a la izquierda de este otro en cuclillas y para mí lo que hacía era mover el fuego. Porque yo veía que movía el fuego, se movía. Lo primero que se me ocurre... nos paramos en seco y yo le dije: "Nos afanan", lo dijimos los dos prácticamente, "Nos están robando". Dos tipos en el medio de la noche, en la oscuridad y ahí nos pusimos a trotar con las linternas apagadas, dejamos todo en el suelo y nos pusimos a trotar para llegar más cerca... y cuando estábamos a unos metros, agarra mi primo y prende la linterna... y cuando los alumbra así yo le pego el manotazo (a la linterna), no me preguntes por qué, es como que yo los quería sorprender. Cuando le bajo la linterna, desaparecen... te lo digo como que esto está (señala algo sobre la mesa y luego lo tapa) y después no está, bueno, así como te lo digo desaparece. Ahora claro, yo en ese momento cuando estas personas desaparecen, bueno... vos decís desaparecen, pero en ese momento no lo interpretás al momento cómo desaparecen, no estás preparado, en el momento le buscás la explicación a lo que nos estaba pasando, no es que conversamos sobre que desaparecieron: "¡Dónde carajo se metieron! ¿Qué es lo que nos perdimos que no están?" Entonces prendimos las linternas y buscamos arriba de los cinco árboles, en el río a ver si se habían metido en un bote, atrás de la carpa, alumbrábamos hacia el campo abierto con esas linternas. ¡Los tipos habían desaparecido en la cara nuestra!

Claro, a todo esto caímos en la realidad, estos tipos desaparecieron o estas personas... "Vos viste lo que vi yo" le pregunté a mi primo, yo había visto eso. Hoy en día él me carga porque yo dos por tres cuando nos cruzamos o vemos algunas veces por año, le saco este tema y le digo "Yo sé lo que yo vi, ¿pero vos?"

A mi me quedaba la duda de si yo aluciné y mi primo me estaba cargando, porque vos sabés vos, pero no estás adentro de la otra persona. Bueno, lo cierto es que nos pegamos tal cagazo, estábamos en medio de la nada ahí... nos pegamos tal susto que nos subimos arriba de un árbol y pasamos la noche allí. No es que había dos personas, lo que pasa es que hay algo que yo no te cuento, estos dos tipos, después claro me di cuenta a medida que nos fuimos acercando, eran raros, tipos raros porque estaban todo vestidos de blanco, íntegramente de blanco con overoles blancos, como todo entero de blanco, todo de blanco, tenían como si fuese un cinturón ancho, negro u oscuro se veía en la noche y lo que yo le llegué a ver es que tenían el pelo bien tirante hacia atrás, mucho pelo pero bien tirante para atrás, como peinado con gomina, los dos igualitos. Todavía en ese momento yo les llegué a ver un movimiento como que hicieron esto (gesto de darse vuelta, un medio giro, como notando la presencia de los testigos) pero no les llegué a ver la cara porque mi primo prende la linterna, capaz que si no la prende puedo ver, no sé qué hubiese pasado después... Hay gente, estudiosos en el tema, que me dicen que no, que "...después de eso pasaron cosas, lo que pasa que vos no te acordás..." me dicen, qué sé yo, yo te digo lo que me acuerdo. Y bueno, fue tal la impresión que nos quedamos arriba del árbol y hasta orinamos desde allí arriba ya que no nos animamos a bajar.

A la mañana con las primeras luces nos fuimos y dejamos, me acuerdo que teníamos un equipo de campamento muy caro en ese entonces... y muchas cosas dejamos abandonadas de la desesperación que teníamos, del susto. Lo que pasa que vos no estás preparado para... vos a lo mejor sí, vos escuchaste tantas cosas seguramente (refiriéndose a los entrevistadores) que te contaron, que ya tu cabeza está preparada, pero suponete que nunca hubieses estado en el tema o te llevo al los setenta, donde no existía la película ET ni los efectos de Hollywood que se usan ahora y de repente te monto en esta situación, es muy duro, muy fuerte, bancarse una cosa así, más una situación como la de nosotros en medio de la nada.

Imagen 2

- ¿No se animaron a la noche a desarmar todo para irse de allí?

- ¡Animarme con la oscuridad, ni ahí! Después otra cosa, tipos vestidos de blanco, ¡eran lamparitas en la noche! Vos alumbrás así, noche cerrada y los ves. ¡Qué terrible! Viste cuando a la noche en el auto en la ruta, alumbrás esos pilotes... imaginate dos tipos de blanco, no se nos pudieron haber escapado en fracciones de segundos de la vista, los tipos nos desaparecieron acá. ¿Y qué fue?

- ¿Durante el resto de la noche notaron algo raro?

- No. Pero lo que nosotros vimos, pero yo mucho no lo comenté nunca porque y ahora te voy a explicar por qué no lo comenté nunca. Yo creo que alguna vez vos lo escuchaste a Eduardo (en diálogo con su esposa presente, haciendo referencia a su primo), volvimos ahí, al mismo lugar una noche no muy lejana de esos sucesos, arriba en el cielo había tres luces que se movían, pero eran tres luces allá bien lejos... y yo veía que se movían pero decía no será un efecto óptico al montar la vista en una lucecita, parecía que se movían las tres luces, pero te queda la duda. Mirá yo te conté estas dos cosas y te digo, en mi interior si vos me ponés un detector de mentiras siempre tengo la duda si fueron verdad o no, porque sabés lo que pasa... yo te puedo decir lo que yo vi, pero no te puedo decir lo que los demás vieron.

- ¿Por qué desconfiás de lo que viste vos?

- No, en este caso éramos dos nada más, en el primero éramos muchos. Yo no tengo dudas de que era un plato volador pero años después me pregunté según dicen detractores (del tema ovni) pueden confundirse con efectos gaseosos en el cielo.

- ¿Y en el segundo?

- No, en el segundo no. Te aclaro que esa noche, es importante, no estábamos ni tomados, nunca me gustó te lo puede decir acá (refiriéndose a su esposa), aquí hay agua, nunca fui de tomar, nunca fui de fumar, nunca fui... me entendés. Eramos dos pibes que estábamos muriéndonos de la risa, pescando, no estábamos hablando de brujas ni de historias de miedo, ese día no. Es más, ese día nos habíamos reído mucho porque estábamos pescando.

Bueno eso fue en general lo que a mí me pasó, fue muy nítido.

- La primera ves que los viste, cuando venían por el río ¿a qué distancia estaban?

- Yo calculo que menos de una cuadra.

Imagen 3

- ¿Quién se dio cuenta?

- No, fuimos los dos juntos, porque los dos nos manoteamos así, al mismo momento. El venía a mi izquierda, me acuerdo patente y nos manoteamos como avisándonos. Nos roban, che, dos tipos nos roban.

- ¿En ese primer momento qué vieron?

- Y ahí dejamos las cañas en el suelo y nos pusimos a trotar.

- ¿Para acercarse?

- Claro. No correr, trotar con las linternas apagadas, como nosotros conocíamos el terreno, de hecho en ese momento caminábamos al otro lado del alambrado. Es un alambrado municipal bajito, lo cruzás sin treparte. Veníamos trotando a menos de una cuadra, no sé cuánto más nos acercamos trotando, calculo unos 60 metros quizá menos, yo los veía bien.

- ¿Cómo los veías, la luz que había era la del fuego?

- Fuego, noche cerrada, hacé la prueba, es como prender un reflector tremendo.

- ¿Y de qué color, los veías del color del fuego?

- No, yo lo que recuerdo es verlos color como una persona. Calculá dos cosas, el impacto que sufrí en ese momento, seguramente hay mil detalles que me olvidé, mil detalles que mi cerebro no registró o mil detalles que yo mismo pude cambiar a través del tiempo. Yo traté, pero se te puede mezclar.

- ¿Tenían un cinturón?

- Sí, tenían un cinturón negro ancho, zapatos oscuros.

- ¿Le veías los zapatos?

- Sí, porque como estaban en cuclillas se le veían, les llegué a ver los zapatos de eso me acuerdo.

- ¿Los dos estaban en cuclillas?

- No, uno estaba parado así (haciendo el gesto de pararse) de perfil, mirando el fuego. Y el otro estaba así (se agacha). Yo veía que movía y que el fuego se movía como cuando hacés asado.

- ¿El color del pelo?

- El color me pareció oscuro, me llamó la atención, imagínate dos personas que te cruzás en el medio del campo, esperás ver a "Don Zoilo" (clásico nombre gauchesco) que viene con su bombacha de gaucho, ahí cerca, a dos kilómetros, hay un tambo de gente que yo conocía por el hecho de ser vecino de mi papá. Lo que me llamó la atención, dos tipos en el medio del campo vestidos así te llama la atención.

- ¿Ruidos extraños?

- Nada. Todo lo que pasó no hubo ni viento, zumbido raro, nada que nos avisara lo que iba a pasar.

- ¿No les llamó la atención nada más?

- Nada. Todo normal. No vi luces en el cielo, ni sentí gustos raros, ni olores raros. Fue así, llama la atención encontrarte con una cosa como que ahora estamos viendo este florero (lo saca de la mesa) y de repente no está más. En el momento cuando esto desaparece, vos no decís ¡uy despareció! Tardás un tiempo... había un florero... se habrá corrido... no, desapareció. Más que no hace ruido, ahora está... ahora no está. Y no es que al desaparecer se produce un relámpago o se diluye transparentándose como cuando se hacía la teletransportación de Viaje a las Estrellas. No, está y ahora no está. No reaccionás en el momento y es más, a lo mejor ahora en esta época, me pasa algo así, ya con lo que me pasó, con lo que ya consumí, daría cualquier cosa porque me volviera a pasar, pagaría lo que no tengo para volver a vivir una cosa así. Porque ahora pienso que mi cabeza está más preparada y nunca me volvió a pasar nada, entendés...

- Y en el momento en que desaparecen ¿qué pasa con ustedes, lo hablan?

- No, no... en el momento fue "cómo que no están, dónde se metieron, pero no había dos tipos, dónde están. Andá atrás de la carpa, alumbrá arriba". En el silencio de la noche si un tipo se mete en el riacho con un bote hace ruido con las maderas, de vez en cuando vimos gente en bote allí, pero tiene muy poca profundidad. Por ahí en medio del río el agua te llega hasta los talones o a un costadito te tapa el agua. Debo tener fotos del lugar (le pide al hijo que nos busque fotos y nos muestre).

- ¿Cuándo prenden la luz, qué ven?

- Cuando nosotros prendemos la luz es cuando yo tengo el pequeño recuerdo como que veo que hacen esto (gesto de girar la cabeza hacia donde estaban ellos) y en el momento yo le pego el manotazo a la linterna de mi primo. No se por qué lo hice, mi intención era como de sorprenderlos, pero en realidad no estaban haciendo nada si era gente que estaba ahí, pero no sé, era cuestión...

- ¿Ustedes pensaron que eran ladrones?

- Sabés que pasa, nosotros teníamos un equipo muy caro, cañas de pescar que salían una fortuna.

- ¿Qué pescaban ahí?

- Basura, bagres... era para divertirnos, era la aventura de ir a pasar la noche, hacíamos asados, sentirse unos días en la naturaleza.

- ¿Cuántos días se pasaban?

- No, normalmente íbamos el fin de semana, salíamos un viernes y volvíamos un domingo a la noche. Los fines de semana largos íbamos cuatro días.

- ¿Podríamos hablar con tu primo?

- Sí, lo llamé y le dije si les podía pasar el teléfonos de ustedes.

- (Se interrumpe la charla mientras mirábamos las fotos del lugar) ¿Y qué pensaste que fue, lo relacionaste con algo?

- (Se distrae mirando las fotos) ¿Qué me preguntaste? ¿Qué es? Y yo mirá tengo una idea de que las dos cosas que me pasaron no son de este mundo y te voy a explicar por qué. La primer cosa por la que yo me guío, mucha gente o cosas que yo he pensado me dicen que existen ovnis terrestres, de lo cual no tengo dudas que debe de haber platos voladores terrestres. Pero en particular, yo lo que digo que esta cosa que salió de debajo del agua en la época que pasó y la forma de volar que tenía... yo creo que no hay. Pensé que a lo mejor hay ovnis terrestres pero que no deben estar en la tecnología para llegar a este tipo de movimientos de vuelo... (Sigue hablando en relación al ovni que vio en la ciudad de Mar del Plata. Con respecto al segundo caso, el que aquí nos ocupa, sigue diciendo) Pienso también que puede ser algo que no es de acá... (Se distrae nuevamente mirando las fotos y comentándonos alguna de ellas) ...en el año 1975 tenía 22 años...

Imagen 4

- ¿Después del miedo que les dio volvieron al mismo lugar?

- Sí, sí... al mismo lugar... pero no tranquilos...

- Pero se animaban... (Sigue con las fotos)

- Somos hermanos más que primos. El no sabés, vos te ponés a hablar y si suelta la lengua hablando de mí, cualquier cosa que hago yo, yo soy la persona más inteligente del mundo para él, era el más lindo, el más fachero, el de las mejores novias... Si toco la guitarra, yo soy Paco De Lucía, él toca muy bien pero él es Cafrune. Y él siempre me dice "sabés lo que yo te quiero Daniel, sabés lo que sos para mí". Me adora, viste, es el primo, el hermano grande. Aparte yo siempre pese a que era mayor que él, le daba un lugar importante en mi vida.

- ¿Vos a la luz del fuego la veías blanca la ropa?

- Sí.

- ¿Es normal eso, o se tendría que ver...?

- No te puedo decir si es normal. Te digo que la recuerdo blanca, la luz es luz.

- Cuando apagás la linterna ¿qué pasó en ese momento? ¿Ya no estaban? (Nuevamente se distrae con las fotos que mira su hijo sentado a su lado) En el momento ese en que él prende la linterna, ¿en ese segundo desaparecen?

- Yo diría menos de un segundo. Nada. Ahora están y ahora no están. Así.

- ¿Huellas o pisadas?

- Es que no busqué, no buscamos. La respuesta que nosotros buscábamos... ¿dónde carajo se metieron? Estaba la carpa y uno lo primero que yo me acuerdo, que lo dejé a él o él a mí, no me acuerdo cuál de los dos, pegó la vuelta a la carpa, ¿y dónde carajo se van a ir? Buscábamos arriba de lo árboles, en el río, estos tipos nos desaparecieron en la cara, esa es la respuesta. Lo que pasa que vos en el momento no lo podés aceptar porque tu cerebro no está preparado. Vos estás preparado para un montón de cosas, ver un avión, pero suponete que en un segundo me viste transparente. Vos en el momento no vas a reaccionar diciendo te vi transparente, le vas a tratar de buscar una explicación. Más te digo, hoy vemos muchas películas con mucha información, pero en aquél entonces yo creo que no existía ¿cómo se llamaba esa serie del que buscaba extraterrestres...?

- Los Invasores.

- No sé si existía...

- Sí, sí. Vos decías que "como te cambia esto". ¿Qué te cambió?

- Sí, te cambia toda la cabeza, imaginate que a mí lo que más me cambió es que a partir de ahí, me puse a... pese a que yo tengo o tenía... yo cambié en ese aspecto, formación religiosa. Fui a colegio de curas y de monjas y tenía metido en la cabeza un montón de cosas que te mete la Iglesia, que te enseñan en el catecismo. Entonces a partir de ese momento yo cambié, empecé a ver las cosas un poco más... en vez de allá... lo empezás a ver desde acá. Es como que empezás a ver el mundo hoy parado acá, no arriba, el otro lado. Lo ves desde otra óptica.

- ¿Cómo qué?

- No, que vos te dás cuenta, yo pienso que no estoy solo, que no estamos solos, pienso que puede haber montones de cosas, no se si somos espirituales o si seremos... Empecé a pensar que a lo mejor somos personas o seres que estamos siendo manejados u observados. O cuando yo tenía la estructura de que nosotros, Adán y Eva... y vino Dios y separó el agua de la tierra... y sacó las tinieblas... Tenía esa idea. Años después, igual yo ya no creía en esto de Adán y Eva, creo que fue un verso para los pueblos ignorantes como los hebreos que vos no les podías hablar de la teoría de Darwin, tenías que contarle algo lindo para que fueran de la religión que vos querías. Claro, es un poco parte del marketing de vender la religión. Y bueno, eso me cambió, me cambió. También me angustio por momentos.

- ¿Por qué?

- Me angustia en el sentido de que yo todas esas cosas no las puedo resolver ¿te dás cuenta? Vos no las podés resolver, salvo yo el otro día cuando estaba hablando Picco (se refiere al día que presenció una de las conferencias dadas por el investigador Héctor Antonio Picco) en un momento dijo: "Yo estaba hablando con un ser y me desapareció delante de mío". Eso me encanta.

Vos sabés lo que es eso.

La otra vez también escuché en Infinito (canal de TV especializado en temas misteriosos) gente que hablaba de cosas parecidas. Entonces eso me tranquiliza, pero no me define nada, no me soluciona nada. Muchos me decían, esto se va a aclarar, va a pasar el año 2000, van a bajar los ETs y van a decir "Acá estamos, estos somos". Y pasó el 2000, el 2001, el 2002 y acá seguimos en la nada, ni siquiera se terminó el mundo como decían muchos.

- ¿Qué estaban haciendo ahí estos seres? ¿Tenés alguna teoría? ¿Estaban porque estaban ustedes? ¿Qué impresión te dio?

- Mi impresión fue que nos iban a robar, esa fue mi primera impresión.

- ¿Y cuando viste que desaparecieron qué pensaste?

- No, lo que yo pienso si me decís cómo juego con mi fantasía, bueno, la que me gusta pensar es que esos tipos debieron ser bajados de algún lado o mandados de algún lado y estaban investigando algo referente al sito donde estábamos nosotros y que se sintieron sorprendidos y fueron sacados inmediatamente de la escena. Esa es la idea mía. Yo prefiero pensar que eran ETs antes de pensar que eran fantasmas, me da menos miedo.

- Es interesante...

- Sí, sí, yo pienso en lidiar con la idea de la espiritualidad me resulta más difícil que la idea de los ETs, será que como vi ese aparato formidable (a los 15 años de edad en la ciudad de Mar del Plata)...

- ¿Vos te interesaste en estos temas a partir de ahí o desde antes?

- No antes lo leía como una cosa más. Se hablaba cuando yo era chico, pero no tenía una opinión definida. No recuerdo, la primera vez yo tenía 15 años, a partir de ahí sí, empecé a ponerme en la piel de la gente que decía en la TV cosas parecidas. Yo escucho y digo, estos tipos están diciendo la verdad, al margen de que sea verdad, los tipos vivieron eso y algunos se le burlan...

(La charla sigue de modo informal y nos comenta que le da miedo lo sucedido, aunque sin embargo quisiera verlos otra vez, que los vea su hijo con gente a su lado, para que no sea triste o dramático. Son más fuertes las ganas que tiene de volver a verlos, que el miedo. Y le preguntamos:)

- ¿Por curiosidad?

- Para recopilar información y certificar en mí lo que viví, lo que pienso y lo que viví. Sería la confirmación de mi vida. Lo charlo con Eduardo (primo y testigo) y le digo "¿Te acordás?" a lo que me responde "Claro que pasó". Para mí es importante, me cambió mucho. No estamos solos, creo en Dios, pero no sé si hay Dios o son los extraterrestres.

Fin de la entrevista.

Imagen 5

El lugar de los hechos.

Comments :

0 comentarios to “San Antonio de Areco – Buenos Aires (1975): Aparición de dos seres. Investigación del Proyecto CATENT.”

Publicar un comentario

 

Copyright © 2009 by ARCHIVO OVNI, Musician Blog Design, People.com Inspiration Powered By Blogger